lunes, 2 de diciembre de 2013

TARTA MOUSSE DE YOGUR DE COLORES


Hola!! 

Por fin llega el mes de Diciembre cargado con muchos planes: cenas, regalos, fiestas... se nota que queda poco para la Navidad como dicen ya huele a Navidad!!, jejeje. Vas a los supermercados y tienen el pasillo de turrones y bombones, las luces por las calles. A mi particularmente me encanta la Navidad, así me pasará que cuando acabe tendré una depresión postnavidad jiji. 

Bueno vamos a dejar de hablar de la Navidad y hablemos de lo importante, que es la receta que hoy os traigo: tarta mousse de yogur de colores. Lo que me gustó de esta tarta es lo jugosa que está, y el toque de colores. 
Yo utilicé cuatro colores: rojo, azúl, azúl turquesa y amarillo. Lo malo que por ejemplo el rojo parece más rosa que rojo. Será por la marca que usé, utilicé colorante de marca Vahine en líquido. Me imagino que habrá mejores marcas u otras formas de colorante que no sea en líquido. Y las capas no se me diferencian bien. Pero como lo importante es el sabor, os aseguro totalmente que está rica no, lo siguiente. De todas las que hecho creo que a mi padre es la que más le gusta. A mi madre no le puedo sacar del tiramisú, jeje. 


Aquí os dejo la receta:





INGREDIENTES:

   Para la base:
  • Sobaos, magdalenas o soletillas (yo usé 9 sobaos para un molde desmontable de unos 20 cm de diámetro)
  • 100 ml de leche
   Para la mousse:
  • 500 gramos de yogur natural cremoso (usé griegos que son muy cremosos)
  • 500 ml de nata para montar (35 % MG)
  • 100 ml de leche
  • 180 gramos de azúcar
  • 5 hojas de gelatina
  • Ralladura de limón
  • Colorante líquido o en gel para los colores
   Para cubrir:
  • 200 gramos aproximadamente de mermelada de fresa
ELABORACIÓN
  1. En primer lugar preparar la base: cortar los sobaos por la mitad para que la base no sea muy alta y colocar una fila entera del molde (que cubra todo el fondo del molde). Y echarles por encima leche para que estén jugosos.
  2. Hidratar las gelatinas: llenar una jarra o plato de agua fría y meter las hojas de gelatina.
  3. Echar en un cazo un yogur y la leche y calentar a fuego lento. Mientras se caliente echar los demás yogures en un bol.
  4. Una vez caliente la mezcla de yogur y leche, apartar del fuego y echar las gelatinas. Con el calor se van a derretir. Remover hasta que las gelatinas estén derretidas. 
  5. Añadir a los yogures del bol, el azúcar, la ralladura de limón y con unas varillas remover todo bien hasta que esté todo bien integrado. Añadir un chorrito de esencia de limón y volver a remover (yo eché la única esencia que tenía en ese momento en casa: esencia de vainilla).
  6. A continuación montar la nata. 
  7. Echar la mezcla de yogur, azúcar, ralladura de limón y esencia de vainilla (vainilla en mi caso, si no de limón) a la mezcla de yogur y gelatina y mezclar bien.
  8. Añadir la nata con la ayuda de una espátula de silicona. Hacerlo con cuidado para que no baje mucho la nata. Tiene que quedar como una crema.
  9. Una vez tengamos la mezcla o mousse repartirla en número de partes igual a los colores que queráis tener (en mi caso, la repartí en cuatro partes). Si tenéis báscula, que todas las partes pesen igual y si no, como yo, hacerlo a ojo. A cada parte echarla una gota o gotas de su color correspondiente y remover hasta conseguir ese color (cuando compréis los colores si queréis hacer más colores en el mismo producto aparece como hacer los demás, echando unas gotas de unos y de otros). Una vez echadas las gotas remover hasta conseguir el color deseado.
  10. Echar el primer color en el molde de los sobaos y extender por todo el molde. Meter el molde al congelador unos 10 minutos.
  11. Pasados esos 10 minutos, sacar del congelador y echar el siguiente color. Como el anterior color, extender en el molde y volver a meter al congelador 10 minutos. Y hacer esto con todos los colores. 
  12. Una vez lleguemos al último color también meter al congelador pero ahora tenerlo como mínimo 1 hora.
  13. Una vez transcurrido el tiempo, sacar del congelador, echarle por encima la mermelada de fresa y guardar en el frigorífico. Y para finalizar, desmoldar y a comer!!
¡Buen provecho!
Hasta pronto.